sábado, 31 de marzo de 2018

SABER ELEGIR ARGUMENTOS.






Decía Ortega, a quien le preocupó mucho el cómo superar las circunstancias adversas, que ser inteligente siginificaba "saber elegir-entre". De hecho, las raíces latinas de la pabra inteligencia son: inter (entre) y legere (elegir).



Así pues, en base a dicha acepción de lo que significa "inteligente", podríamos deducir, sin temor a errar, que si algo es Podemos es, desde luego, inteligente.
Los líderes de Podemos no han estudiado Ciencias Políticas para fardar de que son los que más saben (ya fuimos testigos del gazapo de Iglesias en su debate a tres con Sánchez y Rivera sobre "La razón pura" de Kant). Lo que han aprendido los chicos de Podemos son las mecánicas y estrategias de los buenos sofistas, es decir, han aprendido a "elegir" los mejores argumentos (sofismas) para ganar, que no para convencer.
Como bien señalara Foucault, el sofisma es el argumento más utilizado a partir de la postmodernidad en política. No importa la verdad (¿quién cree todavía en ella?); lo importante es ganar el poder a través de dos vías: uso y abuso de falacias argumentativas y la práctica del insulto y la descalificación.

¿Por qué está imponiéndose la ideología independentista en Cataluña? Pues porque llevan décadas adoctrinando desde la mentira y la tergiversación histórica.
¿Por qué ganará Podemos? Pues porque son los herederos (relevo generacional) de la sempiterna izquierda rencorosa y revanchista descendiente de quienes perdieron la GC; son los cahorros que hicieron suyas las estrategias sofistas de la izquierda: mentir, mentir, manipular y adoctrinar.

Alfonso Guerra, en un momento de inaudita honestidad, reconoció que Montesquieu, y con él la necesaria separación entre los tres poderes del Estado, había sido enterrado (negado) en España. Pues bien, quienes se obliguen a ser honestos podrán coincidir conmigo en que "la razón quedó muerta y bien enterrada" en España desde el momento en que el diálogo racional, necesaria dialéctica para resolver conflictos y llegar a acuerdos (síntesis conciliadoras) fue desechado como vía para articular la política de nuestro país.

Lo que vimos en el último debate del Estado de la nación fue un espectáculo lamentable y bochornoso; una "dialéctica" (por llamarla de alguna manera) barriobajera y chabacana. Vimos cómo Podemos convertía en arte la utilización política del sofisma. Podemos no necesita convenver, porque es INTELIGENTE y sabe escoger bien sus armas; lo único que necesita es seguir alimentando la fe de sus fieles creyentes, dándoles lo que estos le piden: REVANCHA HISTÓRICA.

jueves, 29 de marzo de 2018

LA PERVERSIÓN DEL LENGUAJE.








El idioma español es evidente que se degrada a pasos de globalizacion,  de no saber y también por cuestiones ideologicas. En los tiempos que vivimos, la moda por los eufemismos hace que muchas personas conciban las informaciones de manera emisora, no receptora, aunque aquí influye la falta de autocritica del lector. La intención de no llamar a las cosas por su nombre está vaciando a la sociedad del concepto de la palabra y sin ella se provoca un empobrecimiento de comprensión, tanto de la información que se quiere dar como de cualquier aprendizaje. Los ejemplos en que algunos utilizan palabras disfrazadas de manipulación, de nombrar cualquier cosa con un sentido que no es, está a la orden de cualquier medio de comunicación; eso sí, con la defensa ya pensada de escapar por la alcantarilla de " yo no quise decir ésto con tal o cuál sentido". Es vergonzoso que los profesionales de la palabra se desnuden por tan eximia exigencia de guión. Eso lo hacían los actrices de finales de los años setenta del siglo pasado y nadie se lo creía. 
Llamar " enriquecimiento ilícito", " tráfico de influencias", "red de trata de blancas",  "violencia machista", "cruzados yihaidistas", es confundir, por parte de la opinión publicada, a la opinión pública,  que no es lo mismo, a pesar de los intentos que grandes cadenas de radio,  de televisión o de periódicos,  intentan, repitiendo, que la opinión pública son ellos hasta la saciedad,  aunque son conscientes de que se equivocan y de que mienten. Pero éstos seguirán y seguirán dinamitando el concepto y para mí eso es una forma muy sutil de corrupción moral de la sociedad
Para este individuo robar es robar, sobornar es sobornar,  mafia es mafia, violencia es violencia y los terroristas son terroristas. Lo demás es farfolla lingüística para enmascarar la verdad. 
Si seguimos por un camino eufemístico, "del digo que me han dicho que le dijeron",  "del parece qué pero..... " y así hasta llegar a la meta de un sistema de alientos que sólo se hacen visibles cuando hace frío, - ahora con la posverdad - el futuro del individuo no existirá,  ya que eso de que "quien aguanta resistente" será una leyenda más y quizás borrada de los genes de una humanidad gastada y vencida por las propias mentiras de sus palabras. 






GLOBALISTAS: EL NUEVO TOTALITARISMO DEL SIGLO XXI.

Durante la pandemia que hemos sufrido durante esta primavera que nos ha sido robada, en principio por razones de salud, he tenido tiempo d...