Como dice un refrán
castellano, “antes se coge a un mentiroso que a un cojo”. Usted, Sr. Echenique,
es un mentiroso compulsivo, falaz y de un odio viperino a los que no comparte
sus ideas comunistas, traídas desde su país de origen. Un odio a la sociedad española
que no comparte su pensamiento decimonónico, decadente y humillante, ya que
España vive, quiere seguir viviendo en el siglo XXI y no volver a las ideas
totalitarias que verborrea por todos los medios de comunicación que tanto le
ayudó no hace tanto tiempo.
Usted está procesado,
ya van dos sentencias en su contra, si bien es cierto que le queda un
recurrimiento, por tener a una persona a su servicio sin tenerla con contrato
legal y por ende, sin dar de alta en la Seguridad Social. Entonces, Sr Echenique,
¿quién va a pagar la sanidad y las pensiones? Usted por lo que se ve no. Su
ideología le dice que lo paguen los demás, porque desde siempre, los dirigentes
comunistas, la élite del partido, se han aprovechado del trabajo de las clases
medias y también de las más míseras. Eso que pregonan, desde la cúpula de su
comunismo, que son los defensores del trabajador frente al leonino capitalismo,
es absolutamente mentira, es un acto tan burdo y tan manipulador que ni usted
mismo se lo cree. A las pruebas me remito. Las gente no es tonta, Sr.
Echenique, o al menos hay menos personas que se traguen tan débil panfleto.
Hace unos días le oí
decir; “los de las VTC, tienen a sus trabajadores en precario, con sueldos muy
bajos y explotándoles en horas de trabajo”. No dijo nada del otro gremio, el
del taxi, que, según usted, deben de pagar muy bien a sus conductores
asalariados y les ofrece jornadas de ocho horas. ¿Sabe por qué carga sólo sobre
las VTC? Porque son empresas que están creando puestos de trabajo, están dando
una oportunidad a mucha gente, que por su edad, estaban fuera del mal llamado
mercado laboral y, eso a usted, comunista Echenique no le viene bien. A usted,
mientras peor vaya España, más contento está, mejor le viene para el partido
del que usted es Secretario de Organización. Y claro, si España remonta, dejan
a las clases medias que respiren – quitando el régimen confiscatorio que sufren
y dejando que ella misma cree su propia economía – su poltrona política se iría
al sumidero, junto con su comunismo y su pensamiento totalitario. Usted no
tiene un proyecto de país. Usted sólo está en su trayectoria política. Usted,
Sr Echenique es un pancista del erario público. Usted es un satélite, en la
estrategia de Rusia y China, de países islamistas, para la destrucción de
Europa. Y ahora me pregunto: ¿Por qué un comunista como usted no se va a vivir
a esos países que tanto admira? ¿Por qué un comunista se viene a vivir a un
país de economía casi libre, - lo de casi lo digo por la socialdemocracia que ha
acunado a España y a Europa desde la Segunda Guerra Mundial – de libertad de
movimiento, de seguridad y de un bienestar que, con todas sus carencias, acoge
a sus ciudadanos? ¿No será por esa palabra que tanto repite, pero que en su
comunismo no existe, LIBERTAD? Mire
usted, Sr. Echenique, es un desahogado políticamente. En esta semana, dos
importantes miembros de su partido han abandonado Podemos y lo han hecho por
varias razones; una es por la avaricia de poder. Otra por la asfixia de las
purgas, ya conocidas en todo comunismo, que desde Vistalegre II están
ejerciendo sus jefes; el macho alfa de Iglesias y la seguidora de tronos, la
Sra. Montero. Por cierto, que tenga cuidado el macho alfa, no vaya a ser que le
corte la coleta como a Sansón. Si usted fuese un responsable dentro de ese
partido caudillista – algo que critican de otros partidos – ya hubiera puesto
pie en pared o se hubiera ido. Pero fuera del partido hace frío y usted no
quiere lobos blancos sobre el manto de su casa. Mire usted, Sr Echenique, los
individuos miramos a la vida todos los días, somos desgraciados, felices,
hijos, hermanos, amigos. Somos muchas cosas cada día, pero déjenos que seamos
como somos, déjenos tranquilos con nuestros días y no quiera dirigirnos, como
si fuésemos un rebaño de ovejas, pastoreándonos con tantas y todas sus
mentiras, que sólo le interesa a usted y a su bolsillo. Deje de mentir de una
gran vez. Deje de intentar imponernos su comunismo y váyase a un país que
aplique sus ideales; Cuba, Bolivia, Corea del Norte y alguno que otro más.
Váyase a unas de esas tierras que seguro que lo recibirán con los brazos
abiertos; eso sí, seguro que se establecería con lo que usted tanto desprecia
en España. Usted iría directamente con la “casta”, eso casposo y corrupto que
hay por toda Europa; el Poder. Seguro que el Poder en Cuba, en Venezuela, en
Corea del Norte no es casposo. Eso seguro. Son asesinos de sus propios
ciudadanos. Váyase y pruebe. Y luego escriba sus memorias. En ellas, seguro que
le costará menos mentir.
Madrid, 27 enero 2019.



