Sr Pedro Sánchez;
no
tengo duda que usted es un personaje – más complejo y con más aristas – que
Edward Hyde. Usted pertenece a un partido cuyo acrónimo es PSOE. En los años 80
y 90 del siglo pasado, la O de obrero la enterraron bajo aquellas losas de
despidos y de cargas fiscales que hicieron de España el país con más paro de la
UE, sin tener un plan alternativo para paliar tantas penurias familiares, para
ofrecer nuevos tejidos industriales en los que
las personas pudieran desarrollar sus capacidades de trabajo y por ello
vitales. Bueno sí; el plan que tenían era subvencionar a cientos de miles de
trabajadores, ya que los votos son las sangres de alimentan los partidos. A día
de hoy, la E de Español, usted, la quiere quemar, una y otra vez, hasta que se
volatilice, sin saber que los españoles nunca renunciaremos a lo que somos y de
dónde vienen nuestras diferentes cunas. Ya sólo queda PS que, en su onanismo,
en su complejo de inferioridad, en su pretendida búsqueda de sí mismo, en su
canto a su persona y en su placer al verse en el espejo, significa Pedro
Sánchez. A usted sólo le preocupa Pedro Sánchez y después Pedro Sánchez. España
es para usted algo que sólo merece su atención si Pedro Sánchez es su
presidente. Tiene usted una ética hedionda.
Ayer por la tarde,
mientras presentaba su libro – manual – al Gobierno de España le metieron un
triple con falta adicional de su Vicepresidenta – que por cierto, saltó a lo
más alto de la política diciendo que “el dinero público no es de nadie”. Algo meritorio
sin duda. – al aceptar el mediador, relatador o como quieran que lo llamen. Eso ya lo hemos visto con el mentiroso desarme de ETA. Su Gobierno, Sr. Sánchez, los
separatistas apoyados en el juicio a los golpistas de 2017 y por los comunistas
de Izquierda Unida y Podemos, se están cambiando los Presupuestos del Estado
como unos trileros sin importarles el presente de España, sólo interesa el
presente de Pedro Sánchez. Los españoles tenemos muchos problemas y queremos
que un Gobierno empiece a hacer políticas que por lo menos intenten solucionarlos.
Ayer, al aceptar el
mediador, el relatador o como el Gobierno lo disfrace, es de una torpeza grave,
muy grave. Al hacerlo, Sr. Pedro Sánchez, reconoce que hay dos Estados y eso trae consecuencias internacionales que en su ineptitud no ha calibrado, los independentistas sí, y por otro lado ha aceptado que tanto el Parlamento
Catalán como el Parlamento Español no valen para nada, ya que van a hablar en
una mesa de partidos en la que cada partido tiene el mismo peso que otro,
independientemente de los votos que tenga. Eso en mi pueblo se llama una
traición, una villanía a todos los españoles. Si hablan de España que lo hagan
a los ojos de la soberanía española. Es decir, en las Cortes Generales y que se
retrasmitan todo lo que se hable y así nos enteraremos todos. Eso de una mesa
de partidos es algo parecido a un golpe partitocrático.
Desde aquí apelo a los
diputados, a su dignidad política, a su responsabilidad con sus electores y que
tengan el valor de no tragar con hechos y políticas que van encaminadas a la destrucción
de España. Que no traguen con las peticiones de que el Gobierno tiene que hacer
algo con la Fiscalía y que tienen que aceptar la autodeterminación. Tragar con eso
sería una felonía de tal magnitud, que ni el torpe de Pedro Sánchez se tatuaría
en el grano de dignidad, que como persona, se le presupone.
El sanchísmo está
haciendo bueno al zapaterísmo y eso parecía imposible, pero lo está haciendo. Aunque
de ZP sabremos, en un futuro corto, algunas cosas golfas con sus relaciones con
el petróleo venezolano.
Y no olviden los
diputados que el voto no es de los partidos. El voto es de cada ciudadano, que
lo presta. Los partidos son medios para encauzar esos votos y no el fin de la
política. Creo que la dignidad y el respeto así mismo están por encima de la
sumisión a un partido y ejerciendo esa dignidad y ese respeto, es como se es
leal con los votantes y por ello con el pueblo y país que se representa. Pero creo
que pedir eso es como vivir con Alicia en el país de las Maravillas, aunque
para este individuo sería lo normal, lo honrado. Y que no me digan los
políticos que hay que dialogar. Estoy hasta los mismísimos del diálogo de
sordos que llevamos en España desde hace más de cinco año. Aquí no hay que
encajar a ninguna Comunidad Autónoma. Una Comunidad Autónoma es parte del
Estado Español y si alguna se salta las leyes e incluso de atreven a declarase
fuera de España, se interviene dicha Autonomía ad infinitum, hasta que la ley y
el orden constitucional se restablezca. No hay más.
Y usted, Sr. Sánchez,
siga mirándose en su retrato de onanismo, de su yoyoísmo. Pero no se confunda. Usted
no es Doryan Grey. Le aconsejo que rebote en el aro de unas elecciones y ponga voz
a los ciudadanos. Mientras más tarde lo haga, las nubes que cuente junto a su
colega ZP serán más negras y quizás, que ojalá nunca las veamos, serán rojas
como en la tarde en la que Héctor y Aquiles lucharon.