viernes, 6 de diciembre de 2019

SÁNCHEZ; LA NORMALIZACIÓN DE LA ANORMALIDAD.






Tal día como hoy de hace cuarenta y un año los ciudadanos españoles votamos una Ley de convivencia, gracias a la cual hemos vivido unos tiempos de progreso que muy pocas generaciones de españoles han podido disfrutar. Pues bien. En estos momentos hay organizaciones y partidos políticos que intentan destruir la Constitución de 1978 para consumar un cambio de régimen a base de engaños y de inocular en la sociedad española el pensamiento único, es decir, bajo el paraguas de una supuesta democrática y justa acción para el pueblo, la sumisión del pueblo al Estado y esto, que yo sepa, sólo tiene un nombre: comunismo.
Después de las elecciones del día 10 de noviembre, la mayoría de los votantes dijeron que querían un gobierno socialdemócrata, aceptando que el Sánchismo sea eso. Me parece lo más lógico y lo más normal. Pues al parecer no. El ganador de las elecciones, el ínclito Sánchez, a las cuarenta y ocho horas de conocer los resultados, se otorgó la facultad de formar el Gobierno de España, saltándose todas las formas y protocolos que requiere y Estado de Derecho. Sánchez se echó en brazos de los comunistas, aun sabiendo que debería contar con los apoyos de los separatistas catalanes y de los amamantados de ETA. Eso parece normal. Y se está viendo que es normal ya que los vendidos medios de comunicación; Mediaset, Atresmedia, RTVE y demás radios y periódicos, están haciendo de tal barbaridad de gobierno entre comunistas y separatistas, una normalidad democrática que cada vez se ve más anormal. Entre Gran Hermano, Sálvame, las cenas para ligar y el blanqueo del pensamiento único, lo que tienen que informar, jalean como forofos a sus políticos, dejando como anormal una autocrítica por la forma y manera de hacer periodismo. Al parecer lo normal es hacer seguidismo, cuando no proselitismo. De alguna forma pagaran la factura al pueblo español por no darles la información necesaria, real, sin adjetivos.
En estos días nos hemos enterado que los dos sindicatos, UGT Y CCOO, se han reunido con un condenado por sedición en la cárcel. Y nos hemos enterado como si el hecho en sí fuera normal, como algo democrático, como sin importancia. Pues no. Ese encuentro con un sedicioso de UGT y CCOO no tiene pase alguno y en un país serio ya se sabría por qué fueron y de qué hablaron y eso habría salido en portada y a cinco columnas en todos los medios de comunicación. Por cierto, los dos sindicatos reciben dineros públicos, cuando deberían vivir de sus afiliados, al igual que partidos políticos, las organizaciones empresariales, oenegés, la iglesia y tantas y tantas organizaciones a las que se les dan los dineros por interés político o social. Eso, sería lo normal, al menos para este individuo, pero según el pensamiento único lo anormal es que no lo hicieran.
Un día antes de mentiroso de Sánchez, después de la reunión del PSOE con JXCAT, ya dijo que el conflicto catalán era un problema político. Vaya tela de Presidente en funciones y candidato futuro para la gobernanza de España. Pero lo que se calló el farsante Sánchez, fue que habló con los separatistas de un futuro referéndum de autodeterminación. Que yo sepa, ese tipo de referéndum está prohibido por la Constitución. Entonces, ¿a quién miente Sánchez? O miente a ERC o al resto de los españoles. Luego del vuelo de las palomas mensajeras sindicalistas a la cárcel, creo que la respuesta está clara. Sánchez es una vergüenza para los españoles.
Hoy se celebra el día de la Constitución, base de una democracia y de un Estado de Derecho. ¿Quiénes no van a asistir a la celebración? Justo. No van los que están apoyando a Sánchez para ser Presidente. Si no quieren esta Constitución, ¿para qué se reúnen con Sánchez? ¿De qué hablan en esas reuniones? Cuando alguien quiere destruir mi casa, lo que nunca haré será invitarlo a mi propia casa. Eso es lo normal para este individuo, pero lo normal en los medios de comunicación, es la anormalidad de reunirse con quienes sabes que quieren destruirte. ERC desde sus orígenes sólo persigue la descomposición de España y por ello lo normal, según Sánchez, es meterlos en las instituciones españolas, hecho muy grave para el futuro de España. Pues esa anormalidad política, es jadeada por casi todos los medios audiovisuales y escritos de este País como otra normalidad democrática. Y muchos españoles anestesiados viendo la Voz o las vergüenzas de cama de la mujer del torero o del amante de quién sabe.
Me parece que si España no despierta de la borrachera del pensamiento único, de la orgía de tragar músculo de los nenes de la ETA, del pancismo revolucionario de ERC, de la dependencia de la justicia, será un Estado fallido. Y eso sin comentar los problemas económicos que tenemos los españoles sobre nuestras cabezas como la espada de Damocles.
No quisiera ser pájaro de mal agüero, pero por el carril que vamos, por los dirigentes que se alzan sobre la loma del presente, elegidos por nosotros, no lo olvidemos, pues la primera culpa de lo que pasa en un país es de los individuos de ese país, y por la cada vez más aceptada normalidad democrática, que no es otra cosa que la anormalidad simple, llegaremos a un punto en el que la solución para volver a lo hasta ahora hemos creado, será de forma traumática. Espero no verlo, pues sólo nos salvaría la providencia. 


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