Lo del cierre patronal
del taxi es una vergüenza. Sí. No es una huelga. Es un cierre patronal en
toda regla, ya que quien convoca los paros del gremio del taxi son las
FEDERACIONES DEL TAXI. Es decir, la patronal. Y que yo sepa, los cierres
patronales están prohibidos en la UE.
Dicho
esto, los medios que nos informan están mareando la perdiz para confundir al
personal. El grano del conflicto entre el gremio del taxi y las VTC, está en el
precio de las licencias. Desde hace mucho tiempo, los ayuntamientos eran los
que daban las licencias, que son un acto administrativo sin más, hasta que las
“mafias” de los taxistas impusieron los números clausus; es decir; usted,
ayuntamiento, no da más licencias porque a mí no me da la gana. Consecuencia:
el valor de una licencia se dispara y los listos o jefes de la Federaciones del
taxi, con muchas licencias ganaron más dinero que los mal llamados fondos
buitres. Con el tiempo los precios se fueron a casi 150.000€ y los fleteros de
licencias aún se forraron más, llevando a todo el sector a una burbuja de
especulación que ahora les explota en su propia cara. Vuelvo a decir que el mollar del taxi está en el precio de las
licencias y no en otra cosa.
Ahora
bien, lo que están haciendo los
taxista en intolerable; prohibición de movimiento al resto de ciudadanos, con
lo que es un atentado contra la LIBERTAD del conjunto de la sociedad y ,eso,
que este individuo sepa o tenga idea, es ilegal y por lo tanto un delito. Y
ahora pregunto: ¿quién defiende al ciudadano? ¿Quién llevará ante los
tribunales a los taxistas delincuentes? Nadie, por supuesto. Faltaría más.

Ayer,
el inepto ministro de Fomento, se quedó tan tranquilo diciendo que; “el
problema del taxi no era de su competencia”. Vaya, que novedad. El bien comido
de Ábalos, en el mes de septiembre del año pasado, en vez de enfrentar el
problema como un Ministro de Gobierno, se refugió en su mentira, en las
mentiras que emana del Sr Sánchez, inútil donde los haya, y dividió el conflicto en 17. ¡Olé torero Ábalos!

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por cierto, ayer, en Davos, charlataneando
sobre lo bien que está España en tecnologías, mientras UBER decía que se iba de
Barcelona; de circo Price de los años 60 -
El
gremio del taxi tiene miedo a la competencia. El gremio del taxi se ha quedado
en el siglo XIX y eso no le entra en la cabeza. El gremio del taxi disfruta de
muchas ventajas; paradas en calles, estaciones de autobuses, pueden coger a un
pasajero en cualquier punto de la vía pública, manejan dinero en B, y pagan a
sus chóferes 800€ por 12 horas de trabajo. Por ejemplo. Y después de eso, se
queja. Y no digo que no tenga alguna razón. Alguna debe tener. Pero que los
taxis son más caros, más sucios, más
charlatanes, menos atentos que los de las VTC es más cierto que si este
individuo no respirara, se moriría. Y si no, ¿por qué los ciudadanos demandan, cada
día más, los VTC? ¡Algo tendrá el agua cuando la bendicen!
El
cabreo que tengo, lo voy a dejar aparte. Pero por mucho que haya que reclamar
y, aún más, llamándose servicio público, no se puede secuestrar a una sociedad
entera, no se puede violentar a nadie; ya sean conductores, periodistas,
policías o quién fuere. La razón con la violencia se pierde, y el gremio del
taxi la ha perdido. Las leyes y el orden están para cumplirlos y si no se
cumple, hay unos políticos que deben tomar medidas y garantizar la LIBERTAD de
los individuos, de los ciudadanos, que prestando su voto quieren el derecho a
su libertad de movimientos. Pero aquí y en otros países de Europa, los llamados
representantes de los ciudadanos están a sus cosas, en su selva de listas para
figurar y cobrar, mientras los administrados estamos en la vida que engendra
vida, en el vivir, que no es poco. Cuando los dirigentes, yo diría mejor, los
gerentes de un país, que tienen que hacer la vida mejor a los paisanos, se
quedan en las cuevas del ridículo, en el muro de echar la culpa al contrario
político, de mirar la cátedra del poder como objetivo y no como medio para
solucionar problemas, los ciudadanos tenemos un problema, y gordo.
El
taxi y los VTC, hoy están enfrentados por errores administrativos, por las actuaciones de políticos
ineptos y por intereses económicos. Sin embargo, en 10 años tendrán que luchar
juntos contra la aparición de los coches autónomos y la tecnología futura que no
soy capaz de describir aún. Lo que sí sé es que los dos, taxis y VTC, son
formas de trasladar al personal de una calle a otra, de un lugar a otro, que o
ahora mismo empiezan a reciclarse o desaparecerán como los dinosaurios, pero
sin meteorito.
Madrid, 24 enero 2018.
Totalmente de acuerdo contigo estoy como individua de este pais, mal gestionado. El problema del taxi comenzo hace años..... y claro ahora ya tiene mas dificil solucion. Lo que esta claro es que ellos mismos se estan retratando y confirmando lo que la ciudadania ya sabiamos hace tiempo.... gracias por tu gran aportacoin.
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